De sol y amor.
De sol y amor en una tarde de la vida,
mientras contemplo la luz de mi mujer,
se van abriendo futuros venturosos,
que me propongo de nuevo recorrer.
De esas miradas que sueñan con la Luna,
y de esos ojos que enseñan a querer,
puedo bruñirme en el correr de cada día,
y ser esencia que vibra con tu piel.
Y simplemente quedarme aquí sentado,
mientras tomamos dos tazas de café,
que son encuentro de cielo y de ternura,
en estas horas que saben al placer.

















