Hace tiempo que mi rostro está surcado de arrugas y a mis cabellos la nieve lo tiñen con su blancura, noto también que mis ojos son ya cual mañanas turbias.
Y es que el huracán del tiempo va tejiendo sus diabluras y en sus redes de demonio hila y hace de las suyas y todo lo va dañando y me viste de amargura.
Los invierno de los años son los que tienen la culpa, ensombreciéndolo todo como la noche que enluta: cortas son la primaveras que al limpio verde les dura.
Y es que estoy envejeciendo, piso ya selvas oscuras, de ahí mi cambio profundo y el poco sol que me alumbra.
Todo al fin es un concierto. . . música triste y profunda.
EL HURACAN DEL TIEMPO VA SURCANDO NUESTROS SUEÑOS CON CRATERES DE PROFUNDAS CICATRICES QUE VAN DEJANDO A SU PASO PRIMAVERAS DE HORIZONTES IDOS. UN PLASER ENCONTRARTE EN MI CAMINO. UN CORDIAL SALUDO PARA TI.
Y que mas da unas cuantas arrugas más, que mas dá si el corazón es el que nunca envejece, podrá estar un huracán en tu cuerpo pero en tu alma y corazón siempre brillará una eterna primavera...
Felicidades, es un hermoso escrito, te saludo con cariño y te cuidas siempre...
AMIGO POETA, el huracán del tiempo va pasando, dejando arrugas en el rostro como testimonio de lo que se ha vivido. Pero también va dejando la experiencia sembrada en el corazón. Y aunque el cuerpo envejezca, el corazón sigue igual latiendo y sintiendo. Un placer dejarte mi huella y mi saludo, en la distancia.