
SIEMPRE A TU LADO
Y surcas aguas turbias sin conocer el camino.
La tristeza alimenta a tu alma desvalida
y en sal se transforman tus heridas…
No deseas regresar… y sin embargo mi amor
te sigo esperando como el primer día…
Mi alma se ha convertido en sombra de la tuya
y me arrastras al infinito de tus aguas profundas…
Te seguiré… y estaré contigo siempre
aunque hagas de mis días un tormento
con tus tantas indiferencias…
Aquí estaré… cuidándote…
Aquí estaré… queriéndote…
No me importan tus palabras agresivas,
si se que no es tu corazón quien las pronuncia…
Quieres que te deje… para pelearla solo…
y no lo haré…
sabes bien que es la terquedad lo que me caracteriza
y es en vano que me pelees… no ganarás…
Bajo un cielo azul nos prometimos un día,
que viviríamos el uno por el otro… y así será…
Te lo aseguro…
Tengo la luz suficiente para encender a la tuya nuevamente…
Tengo la tibieza para darte el calor que necesitas…
¡Acéptame a tu lado…!
Tendamos sobre esta pena un manto de estrellas,
ensordezcámosla con una melodía que no comprenda…
Que esta enfermedad que hoy se convierte en un reto
afiance aún más nuestros sentimientos…
Mi ángel te sigue, Cielo mío…
No se trata de vivir una eternidad.
Es tan simple…
Se trata de vivirla con calidad…
que cada segundo sea solo para amar,
para disfrutar las pequeñeces que ya no vemos,
para llenarse de júbilo al encontrarnos frente a frente…
Se trata mi amor, simplemente de “quererse…”










