
Tan diferentes somos:
Agua y aceite…
Tu eres tranquilo… agua de río
que se deja llevar contemplando lo bello que le rodea…
Yo… soy viento en movimiento…
Impredecible… que nunca se detiene…
Tu prefieres un libro…
que yo nunca lograría terminar,
con temas complicados y difíciles de descifrar…
Yo… leo poesía… tan simple en la verdad,
aquellos versos que me hablan de amar…
Eres objetivo… creyente solo de lo que se ve…
En cambio yo deliro… en los misterios del alma y el ser…
A ti te gusta el día…
A mí la noche…
Adoras el verano, con sus calores…
En cambio yo prefiero, la primavera…
donde las brisas son aún más frescas…
Agua y aceite dicen… los que nos miran…
Y en esas diferencias nace la vida…
Vida que compartimos buscando siempre
un punto en qué coincidir… por más que cueste…
Todos los elementos son necesarios:
Tierra: donde se han de colocar las semillas del alma…
Fuego: que ofrecerá su luz y su tibieza…
Agua: que alimentará las esperanzas…
Viento: que armará nuevos caminos…
En ti buscaré la paz que necesito…
De mí tomarás un puñado de sueños…
Y así… en estas diferencias que son tan nuestras
tendremos más motivos para charlar…
De mil colores serán los días y sus quimeras
Se bañarán de luz nuestras estrellas…
Y si alguno faltara por designios Divinos
el que quedare se dará cuenta
que lo que extraña… serán… las diferencias…










