Me di cuenta


Me aferro fuertemente a lo que amo, por temor a perderlo… el tiempo anda bravo y con ganas de devorar felicidad. Tomando fuerza para continuar a lado de lo que me hace sentir feliz… voy tirando puñetazos a lo malo que se me acerca, para evitar que el odio alimente a la ira.
El dolor de perder a un ser amado es derrocar a la felicidad, y aludimos a las lagrimas por miedo a caer en un abismo.
Llantos en nuestra cara nos deja el miedo por el temor de vivir la vida con miedo, busco la felicidad en cada esquina… tratando de encontrar un escondite para que la sombra no se acerque a hacerme daño. Me acurruco atrás de una piedra, mordiéndome los labios, tapándome con una sabana me escondo de la vida. Aferrándome al miedo por vivir, por el temor de salir lastimado… lloro.
Lloro por desesperación, por temor… pero al ver mi cara en el charco de lagrimas, vi un rostro que me hiso dar odio, un cobarde que se olvida de que también hay momentos bellos por los cual vivir. Tome en cuenta que no se puede evitar estar tristes, ya que si nos escondemos de todos modos estamos temidos.
Al darme cuenta de todo el tiempo que eh perdido por esconderme, decidí cambiar buscando el lado bueno de la vida, ame, llore, gane y comencé a disfrutar. Empecé a llenarme de varios sentimientos. Acepte que la ley de la vida es vivir y la regla es sentir.
El fracaso fue desapareciendo, pero como por inerte sigo dando puñetazos a la vida para prevenir un poco más.








