
Estoy postrado, junto a tus ojos
como un peregrino, así como entonces
cuando aún recordabas
mis versos borrosos de mayo
sencillos, sin metáforas.
Como este amor que traes
cuando llueve y llueve a media primavera.
Ya no sé como postrarme a tus bellos ojos...
Ya no sé quienes se atraen con más intensidad
nuestros cuerpos o nuestras almas.
Por eso invoco aquí...un vuelco del destino
a las 12:41 de una madrugada que llegó cíclica
metódica, científica, sin nosotros
Hubo ya otras noches, tú lo sabes
que tampoco cabían en lapsos de cuarzo
toda tu ausencia dejada adrede, y la mía olvidada.
Nos extrañábamos antes y después de cada vendaval
Hubo también otra soledad distinta... pero ya no
Ahora es un deber perseguir tus retinas
ir a cantarle a tus óvulos azulados
Yacer en tus dedos como un embrión recíproco
...nuevo
que nunca supo de Ausencias Intactas.
01mayo2008













