
Tus labios me llaman sin llamar,
comparten complicidad con los míos,
me sonrojan y se sonríen pícaros,
me seducen con tan solo callar.
Tus labios me incitan a saltar
a tu acantilado de fantasías,
al borde de tus caricias,
al vuelo de tu piel.
En tus labios encuentro
la tibia luz del ocaso,
la serena estrella solitaria,
mis utopías con aroma a ti.
Son tus labios el cerrojo
que encierra el néctar de tu alma,
néctar que se lía en mi boca
en el íntimo espacio al besar.













