
Tu recuerdo es ciclón de lágrimas,
condensación de albas solitarias
con el sentir abrazado al silencio
en este tifón de devaneos,
en esta constelación de nostalgias.
Tromba de dudas al ocaso
cuando tus labios silencian
perpetuos quebrantos cansados,
en diluvios de naufragios
marejadas... y llantos.
En medio de esta riada
me encuentro en plena sequía
de estrépitos, caricias y cantos.
Despierta por tanta lejanía
perdida en la sombra del olvido.
Ese estruendo en el ojo del ciclón
es tu voz encerrada en la memoria,
viene y deja cicatrices en el alma
cuando la ráfaga se marcha
y te arrastra ligero a otro mar.







