
En estas pompas de jabón
mi sentir se arremolina
sigiloso para no despertarte,
en los pétalos de un tornado
se oculta el fuego de mi alma
silente para no turbarte.
En las alas de una mariposa
se abrigan mis ansias
enmudecidas para no inquietarte.
Irrumpen las gotas de rocío
en este amanecer intranquilo
sosegadas para no agitarte.
En mi copa de cristal
derramo este insomnio
callado para no desvelarte.
Asalto entonces, el alba
con mi diluvio de pecados
y quedo en vigilia por tu dulce despertar.









