Despacio mi balada incauta
se desvanece en el cenagal
de esta noche translúcida.
Se abandona la penumbra
en el desierto de este dolo
que inunda con ironía el destino.
Renuncia el oprobio al sigilo
vociferando mi nostalgia
en la piel álgida del recuerdo.
Equívocos y desatinos
se asientan en las lápidas
de acerbas e inquietas despedidas.
Este río de absurdos deposita
en mi alma el hachís del silencio
anegando con delirios y desconciertos.
Y tantos son los momentos
que se acunan en el seno del tiempo
cuando el horizonte se torna en realidad.
Y pocas son mis manos para sostener
el atardecer aterido del asombro
en el que se esconden mis desaciertos.
Paisajes de papel son mis versos
entintados con la sábila de este sentir
marchitos quedan en el papiro del misterio.
Mas tarde, el abismo del verbo obstruye
este horizonte de aturdimientos
con sus provocaciones y mis sueños.
Ríos, abismos, paisajes, despedidas,
insurrectos retoños de inquietudes
arderán en el hachís de mi silencio!







