
LA CÁRCEL.
Las cárceles no siempre esconden amor por sentimiento
yo te acompaño en la tuya, en la cual solo hay dolor.
Se que quisiste protegerme, pero desgraciadamente no se dio
ahora no estas y me siento yo tan sola, quien me acompañara?
La cárcel, con sus barrotes protegida, una forma fría poco cordial
yo me encuentro en ella y no te quiero solo dejar.
A veces ruego... Dios no me vuelvas a dejar, no me abandones en esta soledad.
Tu eres mi único consuelo, ya sabes que quiero, un poquito de felicidad.
No se si en esa cárcel la podré encontrar.
Almatriste
08/04/2013











