Hoy fenecen mis versos
en el tintero de la ausencia,
en este papiro que tirita soledades
por el frío del recuerdo.
Fenecen tristes mis palabras
en el rostro de esta tormenta
que acaece en el vacío majadero
y agita mis noches entre ríos inversos.
Flota el universo en la rúa de quimeras
latiendo al solaz son del intento
por buscar causas y efectos
donde depositar la estrella del silencio.
Y fallece la memoria de este mal sueño
cuando los encuentros concluyen
en un verso sin nombre, sin alma
en esta nube donde moran sentimientos.
Recorren mis versos buzones de olvidos
por rúas de exiguas lágrimas
vuelan, rebullen, se congelan
y renacen entre cenizas de verbos.
La noche acaece temprana
en el destino que aleja el sol
separando celajes y promesas
de acordes en el piano del ayer.
Y huele a incienso de recuerdos
a parafina de ilusiones lejanas
huele a mierda de olvidos
al amanecer mis versos, lejos de mí.













