
Llegué a ti
de un tiempo sin Sur ni Occidente
de territorios que soñaban tu presencia
de un Amor como el tuyo,
Amor pleno de esperantos.
Quise fragmentar mi destino frente a tus ojos
sembrar algún suspiro en tus entrañas
y cosechar la caricia de mi estirpe
juntito a tu vida, a la caricia de tus pestañas.
Hubo poco tiempo, para saber quienes éramos
para atar algún sendero a nuestras madrugadas
con un cordel de ideas insólitas.
...NO...Tu horizonte no era cómplice del mío
Te fuiste de mí
cuarenta y cinco grados hacia el meridiano del eco
donde resuena el pasado, curvando el cuadrante
donde no sabría buscarte desde ningún futuro.
Fotones de ausencia, ecos fríos
cristalizaron mis dedos al decirnos -Adiós-
quise detenerte
pero sospeché que no sentías este mismo Amor intenso,
te vi partir con el perfume de otros resplandores
aún guardo en mis bolsillos, como una flor seca
todas mis alboradas brumosas que por aquellos días
...empezaron a estorbarte.
09sep2005












