
Esta solitaria lágrima invisible
recorre universos e historias,
ametrallando ilusiones perdidas,
definiendo silente la mirada oculta
de la muerte que se avecina.
Lágrima de frías guerras
lágrima de 30 depresiones
por un centavo de paz que mendigar.
Lágrima de los sabuesos en busca
de un simple y añejo trozo de pan.
Guerra de oquedades
donde se colecciona la furia
de pérfidos asesinos
y el llanto de los difuntos al recibir
la inquina sangrienta sin hogar.
Y la Biblia suda esperanza
y promesas para el honrado,
empero quién se puede definir?
quién se puede señalar?
Quién se puede decir: honrado?
Y se derrama esta lágrima invisible
en las páginas del tiempo,
con sus virtudes y sus grises pecados,
cala en el silencio injusto de los años
y no concluye... y aún no termina.














