
Nací en las letras de mi alma,
empero la prole se empeñó
en arrastrar mi ser inquieto
a esta letrina de realidad.
Porque nací a la lumbre
de sueños juguetones
pero en una cuna exigua,
donde el futuro forjó la mirada.
Porque los versos
se adormilaron en mi almohada
los aprisioné en las páginas del sigilo y
los oculté en la pira de ilusiones de mi alma.
Entonces crecí en el ocaso
con la penumbra de estos mis versos,
versos iletrados carentes de academia
empero son versos que alimentan mi fin.













