
Infancia,
cuento de hadas,
hermanos e historias,
fragmentos de ayeres
que la vida nos dejó.
Y recuerdo la luna de queso.
con el duende protector
que se burla de la ingenuidad
del cuento del ratón
que se la comió.
Entre paredones del ayer
me encuentro hoy
con hojitas de menta
y el queque de barro
que el aguacero me robó.
Paredones de arena
vienen en olas del recuerdo
cuando inquietos adolescentes
nos escapamos con un permiso
y con una bendición.
Hoy te miro casi lejano
el viento de la incertidumbre
llama majadero a tu puerta,
Aquí estaré a tu lado, hermano
con mis lagrimitas en forma de corazón.









