Diciembre es el mes de las eternas sonrisas
habrán las verdaderas y muchas otras fingidas,
dejemos las tristezas secando en las cornisas
y digamos adiós a las luchas perdidas.
Ya es tiempo del perdón si tienes enemigos
porque eso arruga el alma y empaña la razón,
no hay alegría más grande que ver a los amigos
compartiendo la mesa con cariño y unión.
No hagas que la apatía te aparte del festejo
en una noche hermosa que es para celebrar,
desterremos el llanto en un lugar bien lejos
donde nunca jamás lo puedas encontrar.
Brindemos por la vida mientras se tenga aliento
no olvidando dar gracias por las cosas bonitas,
y aquellas no tan buenas que se las lleve el viento
a ese oscuro lugar donde el dolor habita…
María B Núñez








