no fue culpa mía en absoluto, al menos eso creo
cada vez que me acuesto, y a mi lado no te veo
pienso en pasados momentos y me envenena
el eco adormecido de una relación sin estructura
el instante final de una forma de vida placentera
el gusto por la primera flor de la pasada primavera;
voy en búsqueda de otra relación con bastante mesura
como para no dejar ni un cabo suelto al que agarrarse
cuando los hilos de las telas de otoño pierdan su densidad
habrá un tiempo, tal vez no muy largo, incluso para amarse
y también para rezar por nosotros a la vieja deidad
a la que se suplica cuando el amor pasa de largo
o cuando uno se queda sin cariño en mitad de la nada
se busca entonces desesperadamente un testigo de cargo
y se halla uno, cogido por lo pelos, al finalizar una jornada
marcada por el odio a los lugares comunes y al olvido
que tantos sinsabores nos causó cuando te fuiste
es cierto, me dirás, que al menos una vez volviste
para hallar mi corazón más que roto, tan dividido
que cada pedacito te buscaba un instante, solo para decirte
que en cada gota de sangre estaba nuestra relación atrincherada
que mi vida sin tí, igual que una selva sin león, no vale nada
que en algunos momentos tuve la tentación de maldecirte
y si lo no hice fue porque tampoco con insultos soeces
se recupera una relación que falleció sin yo quererlo;
me gustaría que supieses como te he añorado tantas veces
pero creo que llegarás al final del camino sin saberlo
a lomos de un corcel ricamente ataviado con adornos de oro
en cuyo paso firme te apoyarás ahora, cuando yo te he fallado
me siento como el mendigo que ve pasar a los ricos por su lado
y al igual que él, pienso en mi pobre vida, y de repente lloro
pero hay dentro de mí un personaje fiel, orgullo se le llama
que me impide acercarme a donde estás ahora distraída
en labores más propias de señora, convertida ya en dama
con cien manos solícitas prestas para evitarte una caída
que diese con tu bonito trasero por tierra, causándote un dolor
tan solo comparable al que siento cada vez que sin tí despierto
me dirás que debería alegrarme al menos de no estar muerto
pero lo cierto es que me abandonó la vida cuando perdí tu amor.-








