
Camino del otoño...
A Laurita, mi Nieta.
El eco penetrante de tu llanto
resuena en los pasillos del recuerdo,
es tu saludo a este mundo que te acoge
entre risas, abrazos, besos, canto.
Es sentir ante tí, la dulce
explosión de mi ternura,
mezclada entre mi sangre
por estos toscos años de mi vida.
Así debe ser habitar entre los ángeles
aferrada al amor, a la ilusión...
junto a tí no hay lamentos, ni quejidos
eres en mi vida bendición.
Mis versos son escasos y muy cortos
todo anhelo expresar, todo decir,
explotar, clamar y a Dios pedir
te conserve y bendiga, nieta mía.
Tu llegada anuncia mi retiro.
¡Hoy me abro paso, ya sin miedo,
en el dulce sendero que hoy encuentro,
tapizado con las hojas de mi otoño...!
Laura Margarita.
El 18 de abril nació mi nieta,
al igual ésta poesía...











