
No existe más amor que el que yo tengo
por tí, mujer, que llenaste mi vida,
compartiste tristezas y alegrías
y diste el corazón a cuanto siento.
Por eso homejearte hoy es escaso,
compartí primaveras y armonías,
supe elegir lo mismo que elegías,
de tí todo lo acepto, y me haces caso.
El hecho es que te quiero como a nadie
he querido yo nunca en esta vida,
como mi propia alma tú eres mía
y así mi amor es tuyo y tú lo sabes.
Yo sabré siempre lo que necesitas
y tú lo sabrás todo por mis gestos,
así es que nos amamos y es por esto
que este amor es la flor que no marchita.














