EL APARECIDO

Inspiraciones, cartas, cuentos, narrativas, reflexiones y escritos de su autoría.

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victordetassis
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EL APARECIDO

Mensaje por victordetassis » Jue Sep 08, 2011 10:39

La noche se había combinado con la oscuridad absoluta.
Se respiraba un aire ahogado de temor en los arbustos contiguos al cementerio.
La necrópolis daba espanto, más que todos los osarios juntos, porque no era una necrópolis común y corriente, sino el campo santo que servía de sede a un alma en pena o a un ser vivo en trauma.
Solía aparecer, en estilo único: en pose de muerto, según relataban los mozos del pueblo, en las criptas de las iglesias de la ciudad. Otras veces, en las noches más tenebrosas, se posaba sobre unas paredes enormes que rodeaban el cementerio.
Se aparecía en las catacumbas aledañas a Las Piedras del Toro, con los pies doblados en un cuatro y las manos cruzadas como tijeras afiladas para cortar almas.
Este finado era un aparecido con vida. Un fantasma hablador que emitía sus juicios como cualquier ser vivo. Y hablaba portentosamente con voz de difunto.
Sorpresivamente, Emilio Montemayor venía cabizbajo dándole cráneo a sus problemas de timidez. ¡Dios Mío!, dijo. "Había vislumbrado, cuando caminaba desde la Iglesia San Juan Bautista del pequeño pueblo de Las Piedras del Toro hasta su casa, al sacrismoche en poses de vivo muerto". Emilio husmeaba la sensación a muerto y el olor intenso a flores para la ocasión: el susto que se dio al ver de cerca al finado era para morirse. Le temblaron las rodillas, las manos y la cabeza.
Luego, todo su armazón empezó a moverse al compás del espanto más grande de su vida.
Era tan amargo el miedo que se orinó en los pantalones.
¡Si, estás vivo, habla!, demandó Emilio, tembloroso. "Sigue tu camino, criatura de Dios", ordenó el aparecido. Emilio echó a correr desesperado, diciendo: ¡un muerto, un muerto, un muerto! ¡He visto un muerto, me salió un muerto!. Atacó el paso. ¡He visto un muerto!. Ahora más rápido.
" Esa cosa vestida de negro entero era un muerto", voceaba con más temor que vergüenza.
Corrió con mayor velocidad que un avestruz. Llegó, ahogándose y con dolores cólicos, al frente de su casa, pero sus padres y sus hermanos estaban dormidos. La obscuridad intensa de la noche y el fantasma monstruoso detrás de su sombra lo habían puesto tan nervioso que no encontraba las llaves para abrir el candado que cerraba la charnela del portón de su hogar.
Sus pies helados le pesaban toneladas y su cuerpo, hecho un ovillo, perdía movilidad.
Llamó desesperado a sus progenitores en procura de auxilio; mas nadie respondió. Por otro lado, el temor le hacía sentir que el muerto se acercaba paulatinamente.
Emilio llamaba a sus padres, encabritado como un caballo, en los tablones enfrente de su casa y con un torrente de lágrimas en sus ojos. El aparecido se acercaba cada vez más.
Tocó, movió y removió más fuerte el portón de madero, llamó a sus hermanas, luego a su madre.
Ahora sólo a su papá: ¡Papá, socórreme, que se me desprende el corazón! ¡No quiero morirme!, gritaba Emilio. Pero no había más tiempo. Sentía que una masa incandescente arropaba todo su cuerpo. Su cuerpo trató de desprendérsela de encima y no pudo.La sombra negra cubrió todo el cuerpo de Emilio y su constitución humana sintió escalofríos insoportables hasta sentirse un mosquito. Se quedó pasmado, paralizado; sin alma. Intentó una vez más, a pesar de los tantos intentos fallidos, desprenderse el fárrago: despegarse violentamente al muerto de encima de su cuerpo; pero sin vigor ni movimientos.
Simultáneamente, al derrumbarse el cuerpo poseído de Emilio se desapareció el aparecido.
Salió nervioso don Alfredo, padre de Emilio, y corrió como un loco al ver tirado en el suelo el cuerpo de su hijo. Lo cargo con sus brazos de padre, no de difunto, y lo llevó a su cama. Allí, Emilio volvió en sí. ¿Qué te pasó hijo, te encontré tirado enfrente del portón?, preguntó don Alfredo. "Me salió un fantasma en medio del campo santo, corrí como un loco y al llegar al frente de la casa sentí un cuerpo caliente e invisible que quemaba todo mi ser y quise desprendérmelo de encima y no pude:, dijo Emilio, llorando. Continuó: " Quería arrancarme la espalda para despegarme esa cosa de mi cuerpo y no pude y luego perdí el sentido y me desmayé" . Mientras Emilio relataba lo ocurrido, salían lágrimas incontables de sus ojos. Pero sus padres y sus hermanas se reían hasta la última muela de la candidez de éste. Reían porque no podían contener sus deseos de burla: Tres pobres mujeres con más valor que un supuesto " hombre", se decían. No aceptaban que Emilio sintiera miedo hasta de su propia sombra. No toleraban un creyente en Dios en la casa de los impíos: Era inverosímil el creer en una cosa que no se manifestaba. Y sostenían que todo lo relacionado a espectros era pura imaginación. Por consiguiente, era un absurdo el muerto de Emilio, según las mujeres.
In promptu, Emilio cerró los ojos y todo se volvió oscuro: dejó de mirar para siempre. Don Alfredo cortó rápidamente el festín burlesco de su mujer y de sus hijas y quiso abrir los ojos profundamente cerrados de su hijo y todo fue en vano.
Movió su cuerpo inerte tirado sobre la cama. Lo movieron, su madre y sus hermanas, pero ya era demasiado tarde: Emilio estaba muerto.
Las risas sarcásticas y jocosas de don Alfredo Vitelli y de las mujeres, tiradas como puñales en el corazón de Emilio se transmutaron en un torrente de lágrimas imparable.
Don Alfredo parecía tener una fuente inagotable de lágrimas.
Las mujeres lloraban a coro celestial y solemne. Don Alfredo lloraba abrumadoramente, a llanto vivo, la pérdida de su único varón. Las mujeres no pudieron deshacerse del lloro que guardaban sus ojos verdes y cristalinos. Todo parecía una pesadilla, no lo podía creer.
La broma le había lastimado tan hondamente los hilos cuasi borrados de su alma que abruptamente se la había desprendido. Y su decisión de dejar de existir era irreversible. Don Alfredo y las mujeres no creían ni querían aceptar, en razón de que le habían propinado al enfermo el estrago más amargo.
Pasó el tiempo, y después de la muerte de Emilio, la familia Vitelli no tenía un segundo de sosiego: veían fantasmas entrando y saliendo de los cuartos de la casa y los mismos se encaramaban por las paredes y desde el cielo raso se les tiraban encima.
La realidad de los espectros circundando toda la casa de día y de noche los llevó a la conclusión de creer la tesis del familiar extinto.
Una tarde, Don Alfredo, poseído por los demonios, fantasmas o espíritus malignos, encerró a su esposa y a sus tres hijas, y las encadenó de la misma cama que ocupó el fenecido Emilio por última vez. Mientras las ataba, una fuerza mayor inexplicable lo obligó, en contra de su voluntad, a contraer relaciones sexuales salvajemente con todas las féminas, y las violó a todas hasta dejarlas extasiadas y deseosas de morir en su dormitorio. Don Alfredo salió del aposento desnudo, como si no hubiese pasado nada. Después de cinco largas horas las cuatro mujeres continuaban llorando.
Hubo un silencio tenebroso por diez minutos, interrumpido por un disparo.
Las mujeres se levantaron y corrieron hacia el lugar próximo al estruendo y encontraron el cuerpo de don Alfredo tirado en el piso, sobre un charco de sangre, y un revólver cercano de su mano derecha. Pero no hubo lágrimas. Movieron el cuerpo y debajo de éste había un manuscrito que decía: Decidí matarme por la muerte material de mi hijo Emilio y por la muerte espiritual de mi esposa y de mis hijas. Más adelante decía Tengo que encontrarme con el espíritu de mi hijo en el cielo para explicarle que me siento culpable de su muerte y que estoy convencido de que hay otra dimensión en la vida, y para contarle también que Satanás me constriño a la violación flagrante de mi amada esposa y de mis santas hijas.
¡Les pido perdón eterno a mi esposa y a mis hijas: por el desflorecimiento y el estupro!
Y por la incapacidad que poseo como ser humano de descifrar este enigma que me arrastró a tan vil y despreciable acto. Y, finalmente, a ti, Emilio, aunque sé que te voy a mirar muy pronto.
Te entrego mi vida en aras de tu plena indulgencia, para que Dios se compadezca de mi alma y de mi espíritu por el susto que yo mismo, siendo tu padre y que riéndote tanto, te propiné inconscientemente, arrancándote tu hermosa existencia con ¡ la jinda de un aparecido!
Alfredo despertó asustado. Luego dijo con determinación: " Pájaro malo, tú no podrás con tus artimañas malevolentes, jamás, dañar ni un pétalo de mi existencia humana" ¡Aléjate de mi, Satanás!

Víctor de Tassis

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Esmeralda
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por Esmeralda » Vie Sep 09, 2011 09:35

Estimado VICTOR, hermoso e interesante relato nos
compartes por este foro, atrapa la lectura de estas letras que nos dejas.
Gracias por tu aporte, saludos te dejo desde la distancia.


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Romantyka
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por Romantyka » Sab Sep 10, 2011 06:28

Víctor de Tassis

Aquí sumo mi presencia y mi saludo ante lo que tenemos a la vista, letras
que muestran la expresion de su sentir y que hoy comparte entre nuestro
foro, con este relato ante los cuales estampamos nuestro paso.

Saluditos y que el Señor lo bendiga! ...

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victordetassis
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por victordetassis » Dom Sep 11, 2011 03:43

Esmeralda, como siempre, mil gracias por su lectura y amable comentario.

Sinceramente.

Tassis

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Re: EL APARECIDO

Mensaje por victordetassis » Dom Sep 11, 2011 03:49

Romantyka, no sabes con cuánta profundidad yo agradezco tu visita.
Gracias por regalarme tus bellas y gentiles palabras.

Un cordial saludo :D

Tassis

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eternity
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por eternity » Dom Sep 18, 2011 21:43

Me ha conmovido el relato, y enganchado hasta el final. Un saludo!!
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Laura Gimenez
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por Laura Gimenez » Mar Sep 20, 2011 04:51

muy buena trama, y un final inesperado. te felicito.
Jesús vuelve muy pronto. Gracias de antemano a todos los que deseen hacerme críticas constructivas, son las que mas aprecio.

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victordetassis
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por victordetassis » Mar Sep 20, 2011 08:56

Laura, gracias por leerme y comentar...

Saludos desde Nueva York
Tassis

Eddatåke
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por Eddatåke » Jue Oct 13, 2011 03:52

victordetassis.

Un relato entretenido,
estrujante pero con mucho sentimiento.

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victordetassis
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Re: EL APARECIDO

Mensaje por victordetassis » Lun Oct 17, 2011 08:39

Eddatåke escribió:victordetassis.

Un relato entretenido,
estrujante pero con mucho sentimiento.

Edda, como siempre, mil gracias por su lectura y amable comentario.

Sinceramente.

Tassis

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