Cualquier ingrediente
en tus manos
adquiere un sazón distinto,
no tan salado ni dulce
sólo perfecto.
Como tus ojos
viendo hacia mí. Ya van once... ya van once. ¡Santo cielo! Ni yo me lo creo. Pero ella merece unos cuantos más, imaginen si ella me cuenta los bocados que he dado (hablándo metafóricamente) me diria; Ya van tantos, que perdí la cuenta!
Por aquí saludo su colorida presencia a través de este tema que comparte en este día con nosotros,
y que si, también nos muestran el sentir de su inspiración a través de su presencia siempre concurrente y respetada.
Así que ya van XI
¡Santo cielo!
Como lo tiene su bella cocinera,
quien lo creyera.
Saluditos y como es obvio dejo las huellas de mi paso...