
y entraré en tu alma para darte paz…
Cuando menos lo imagines, seré tibia primavera
floreciendo en tus tormentas de cristal…
En el aire van mis besos y susurros
embriagados en fragancias conocidas,
esas que tomé del mar para refrescar tus sueños en las mañanas…
esas que tomé del cielo para iluminarte la cara…
Cuando menos lo imagines recibirás las señales
que entre palomas blancas llegarán hasta tu casa
vestiditas de esperanzas para llenarte de gracia…
Y ese rumbo que llevabas de tropiezos y de miedos
ha de cruzarse en mis brazos para colmarte de ensueños…
Despertarás sonriendo, motivado por la vida
porque mi amor seré magia, recorriéndote sin prisas…
Cuando menos lo imagines dejaré de ser silencio
para convertirme en notas de la canción melodiosa
que encenderá tus sentidos…
Cuando menos lo imagines, seré luz en tu alborada
y verás que en las simplezas se puede entender el alma…









