Todo era propicio para el amor ¡la luna llena!
Las estrellas cuidándola celosamente
El mar tranquilo, adormecido por la brisa
Y una suave música amenizando aquella fiesta
El, ataviado en serio algodón color de musgo
Yo en suave vestido verde olivo
El, con los cabellos revueltos por la tibia brisa
Yo con un pequeño tocado adornado mi peinado
Desde lejos sus ojos me miraban
En los cuales se adivinaba algo de amor
Yo tratando de no perderme en ellos
Escondía la mirada en otra dirección
Lo vi venir con un andar seguro
Mientras mi corazón temblaba de emoción
Quise alejarme y no tenerle cerca
Porque su cercanía ¡siempre es mi perdición!
Toco mis cabellos cuando me di la vuelta
Tratando de huir de su inquietante voz
Y me dijo ¡hablemos te lo ruego!
En nombre de ese amor, que un día nos unió
Lo tenia tan cerca y tan mío
Como en los años de nuestra juventud
Y al tomar mis manos y besarlas
La luna, ¡yo lo juro!… ¡me sonrío!
Hablamos de todo y de nada
Y hay momentos que no recuerdo bien
Solo se que al intentar besarme
Sentí tanto miedo ¡y me aleje de el!
No quise caer en ese juego
Donde la que perdía ¡siempre era yo!
No quise… ¡el ya tenia dueña!
Y para que negarlo ¡dueño yo!
lluvia (aguaquecae)







