

es tan abierto al desamor, no sé conduele
de mis lágrimas…de mi dolor…de mi tristeza,
sólo le importa su latir cuando ante su diestra
aparece el amor vestido de engaño, de mentira,
de burla, sé deja convencer porque él es ingenuo.
Él no sabe de malicia, sólo siente y se entrega
por completo sin temor, sin miedo, sin duda,
pone primero el sentir que la razón,
no hay lazo con que lo pueda sujetar
su fuerza es tan grande que rompe todas
las amarras que le coloco, el sólo siente,
el sólo palpita, el sólo quiere vivir a pesar
de la aversión porque nació para amar.
Este corazón mío, tan ciego, tan abierto,
tan simple, es una fuente que se coloca detrás de
mi llanto para no escucharme y para no sentirme,
cuantas veces camina por sendas oscuras recogiendo
espejismos aquí, allá en un río de quimeras,
pretendiendo parecerse a una gaviota en pleno vuelo
buscando tocar cada estrella que habita en la inmensidad
de sus sueños y pretendiendo desnudar mi alma con egoísmo,
¡oh! cuanto duele que este corazón mío sea tan inocente
el no visualiza el dolor, ni el sufrimiento, pero que voy a hacer
si mi corazón es muy importante para vivir y sentir…

S.C, 1202201113995






















