Una tarde de Diciembre ponía mi nacimiento,
a mí me gusta hacerlo, es una tradición.
Mis hijos se acercaron, preguntaban, sonreían
y entre charla y charla el mayor preguntó:
- ‘’ Mami…yo sé que celebraremos que Jesús nació,
pero… si él tiene sus reyes, y ellos traen regalos…
ahora me pregunto, ¿existe Santa Clause?’’.
Me tomó de sorpresa la pregunta del niño,
pero quede perpleja con mi hija la menor;
ella, al escuchar lo que el otro decía, rápido replicó:
- ‘’¡Te digo que eres tonto, no pones atención!
Ya sabes que los reyes solo usan camellos.
Ya vimos los camellos. ¿Te acuerdas de eso o no?
Ellos caminan lento y siempre llegan tarde
¡por eso es que Diosito nos manda a Santa Clause!
El vuela en su trineo y siempre llega a tiempo,
y está un poco gordito porque se come todas
las galletas y leche que dejo en mi buró’’.
Los niños nos sorprenden con su perspicacia
sus tantas deducciones y su comprensión.
Bendita inteligencia, bendita sea su gracia,
y bendita inocencia que les ha dado Dios.
Verónica…

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