
Siento tu mirada
oculta en el telón
de esta historia.
Se cierne
sobre este escenario
solitario y vedado.
Tú, mi Dioniso
cubres mi piel
con libretos de pasión.
Diriges mi ópera
con caricias
y algunas tormentas.
Escenificas
con vehemente ardid
finales sin huellas.
Vistes mi cuerpo
con utopías
en forma de uvas.
Tu máscara,
es silencio
de mis quimeras.
Es melodrama añejo
oculto en
la ribera del tiempo.
Eres mi odisea
forjada con ramilletes
de fruición y maravillas.
Siento tu deseo cálido
en las dulces vertientes
de mi bastidor.
Finiquitas tu mímesis
con locura y me dejas
oculta tras tu telón.















