
Este alud de sentimientos
se desprende del valle de la noche
y al compás del laúd
se sedimenta en el amanecer.
Entre migas y gotas
se forma el alud insolente
y el laúd naufraga en la melodía
de este océano de partidas.
En la cuenca del grafema
el alud se desvanece
entre los acordes del laúd
al tictac del adiós.
Alud, argayo de melancolías.
Laúd, guitarra de ayeres
Alud de laúdes en la sonata
del anhelo por besarte a ti.











