Mi querida Anveg estoy segura que tu inspiración la creaste en un tris.
En frasco pequeño, esencia de poesía, con aroma diferente al que nos sueles regalar.
Me gustó amiss
Contigo y aquí tu siempre amiga...
Tú,
mis nubes.
Tú,
mi bajamar.
Tú,
mi amanecer.
Tú,
cerrojo de mi alma.
Tú,
mi tú.
Tú,
mi tris de felicidad.
Anveg
Saludo su bella pluma y la cálidad de los versos
que desgrana a través de la poesía,
y naturalmente aprovecho para desearle un hermoso día,
y como es obvio, queda la humilde huella de mi paso.