Esta vesania es mi compañera
en las rúas del silencio,
cuando la lluvia salpica
mis quimeras sombrías.
Despeina mi futuro
con su baquía erudita,
en ristras de secuencias
se eleva agitando mis ansias.
Cadencia de su voz inquieta
en mi mente inerte acalla,
el aroma bronce del otoño
es asalto de mi delirio mutilado.
Sangra esta vesania
murmullos ennegrecidos
en las veredas sandias
de esta guerra de alusiones.
Se asienta el averno y Virgilio
con sus utopías y sus penas,
en la cornisa de mi memoria
se ocultan en el asilo de la noche.
Esta vesania secular llega
argumentando pálidos universos,
alimentando quebrantos afables,
y fenece, en el presagio de mi soledad.











