Al Pecas..
El silencio elevó la voz
imprecando soledades cohibidas.
Y el vuelo de ayeres deshojados
deambuló en un rocío de lágrimas.
Reencuentros tardíos
se extendieron en tormentas
de regresos y partidas
y el día acaeció en el final del adiós.
El sabor del abandono
se endulzó con la semilla del perdón
y en la utopía del abrazo
el llanto de hermanos los aunó.
Otro será el camino
en el que gocen los hermanos
donde no exista nunca más
un final... ni un adiós.
Dic2013















