buscando un cariño, buscando un amor.
Tantas ilusiones, tantos desengaños,
tantas esperanzas y… tanto dolor.
Pero tú has llegado en este momento
y a la edad que tengo renace mi amor,
ahora yo me siento feliz y contento,
estoy sin angustia… estoy sin dolor.
Mi destino tú eres, peruanita mía,
porque eres alivio a mi soledad,
no más sufrimiento, no más agonía,
tu amor ha logrado mi felicidad.
Eres tú la dicha que tanto he buscado,
eres el latido de mi corazón,
eres el encanto que El Señor me ha dado,
de mi ser tú eres toda la razón.
Lágrimas del alma salen por tus ojos
al leer mis versos llenos de pasión,
quiero yo llenarte de rosas e hinojos
para que no sufra más tu corazón.
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Mariano Bequer.
Maracaibo, 20/10/08
















