estás a mi lado,
te veo dormida
y velo tu sueño.
Mis ojos contemplan
tu cara bonita.
Así dormidita
a veces sonríes
ó frunces el ceño.
Y yo me pregunto:
¿Estará soñando
que juega conmigo
ó tal vez peleando?.
Te abrazo despacio,
beso tus cabellos
y tú te acomodas
muy encogidita
con gusto en mi pecho.
Gracias amor mío
por ser como eres,
(digo despacito).
Eres la más buena
de entre las mujeres.
De nuevo te beso
con dulce ternura
y tú te sonríes
estando dormida.
Tus labios rosados
me envían un beso
así dormidita.
De pronto bostezo
y empiezo a dormirme
contigo a mi lado,
en la madrugada
de este hermoso día,
en que me dijiste
que también me amas.
- - - - - - - - -
Mariano Bequer.
Maracaibo, 27/08/05




















